El deporte es en ocasiones una pasión paralela al mundo de la cerveza artesana y son numerosos los brewers que han homenajeado a alguno de los deportistas que admiran con el nombre de una de sus creaciones. Ejemplos de ello son cervezas como la colaboración de Factotum Brewhouse y Tow Yard Brewing Co para crear Oatmaha, que está dedicada a Peyton Manning, quarterback de la NFL, o la ALE Radabeer con la que los seguidores del Leeds agradecieron al futbolista Lucas Radabe su entrega en el campo.
Hoy nos hemos querido centrar en el mundo del ciclismo, donde encontramos varios ejemplos de ciclistas que han servido de inspiración para sacar sendas cervezas artesanas.
Julian Gorospe
Uno de los ciclistas con mayor proyección en el panorama español de los años 80 fue Julian Gorospe, cuya trayectoria seguimos con mucha ilusión cuando en 1982 dio el salto al campo profesional con el equipo Reynolds, patrocinado por la marca de papel de aluminio, con el que envolvíamos los bocadillos que antes los niños llevaban a los recreos del colegio.

En aquellos años el ciclismo se seguía con tal pasión que hasta había colecciones de cromos y era habitual ver jugar a los más pequeños con corchos (chapas) de botellas de cerveza o refrescos como Bitter Kas que pegábamos en el interior.
Marino Lejarreta, Perico Delgado, Fignon, Lemond, Bernard Hinault, Steve Bauer, Fabio Parra el escalador colombiano y por supuesto Julián Gorospe, que siendo habiendo en Mañaria, provincia de Vizcaya despertaba especial simpatía entre los fans vascos.

Su indudable talento le permitió participar en doce Vueltas a España, siete Tours y un Giro de Italia entre otras clásicas del circuito internacional.
El equipo Reynolds se reconvirtió en el Banesto y la estela de Julián Gorospe fue a menos coincidiendo con el despegue de Perico Delgado primero y del astro Miguel Indurain después. En 1994 «colgó» la bicicleta, el mismo año que su antiguo jefe de equipo Perico, al que ayudo tantas veces como «escudero», bregando para desgastar a sus rivales.
Catalan Brewery decidió honrar a Gorospe con una cerveza artesana de estilo India Pale Ale. Esta IPA a base de lúpulo Simcoe tiene 6,8% grados y un IBU de 70, con un precioso color dorado, y un aroma resinoso que recuerda a los pinos del Norte de España donde se forjó el ciclismo de Gorospe. Lo podemos encontrar en botella pero la lata tiene un diseño precioso que nos recuerda los colores del equipo Reynolds, rojo, azul y blanco, cuya gorra aún conservamos en algún cajón perdido.

Luigi Malabrocca
Ni el cine neorrealista de postguerra italiano de Luchino Visconti, Roberto Rossellini, Giuseppe De Santis, Luigi Zampa, Federico Fellini o Vittorio De Sica pudo inventarse un personaje tan peculiar como el ciclista Luigi Malabrocca.
Y es que pocos deportistas son tan célebres sin haber ganado nada, aún peor, siendo los peor clasificados. Malabrocca ganó durante los años 1946 y 1947 el título de la Maglia Nera, que premiaba económicamente al último clasificado en el Giro de Italia. Dicen que las tretas para conseguir ser el «farolillo rojo» como se conoce en España al último, fueron tantas y de tal ingenio, que Luigi Malabrocca se escondía en los graneros ante el asombro atónito de los pastores, o se inventaba problemas mecánicos para poner pie en tierra, mientras ases italianos como Fausto Coppi o Gino Bartali trataban de ser los más veloces de la ronda italiana.

El cálculo para perder tiempo debía ser preciso porque si se llegaba «fuera de control» los corredores eran descalificados, así que Malabrocca se convirtió en un ingeniero del cálculo. En 1949 la lucha por ganar el Giro fue tan feroz como por «perderlo» y ser el último, y su mayor enemigo fue el albañil Sante Carollo, que le ganó el mallot negro cuando Malabrocca se entretuvo demasiado y llegó tan tarde que en la meta no había nadie.
Cinese, el Chino como le apodaban desde pequeño por sus ojos rasgados provenía de una humilde familia y la segunda Guerra Mundial fue un paréntesis en su trayectoria profesional en la que combatió en las tropas fascistas de Mussolini en África.
Cerveza Malabrocca

Para homenajear a Luigi Malabrocca Zeta Brewery de Alboraya en la Comunidad Valenciana -cuyo programa de colaboraciones se denomina Brewing With Bros Series– y la la cervecería madrileña El Pedal se juntaron para «cocinar» una cerveza artesana de estilo American Pale Ale con lúpulos americanos Cascade y Mosaic. Con un IBU de 50 (que por amargor casi se acerca a muchas IPA), se elabora con maltas Maris Otter, intensa y aromas de cereal, nuez y galleta. La carga de alcohol es de 5,7% y su carácter refrescante hace que sea sencillamente muy fácil de beber.
Malabrocca fue presentada en el local de las Cervezas del Mercado y el en el Mercado de Colón, apadrinados por la empresa cervecera valenciana Bierwinkel.
Val Verde
La última que hemos conocido es VALVERDE, la DIPA de Basqueland Brewery en colaboración con Other Half Brewing, usando lúpulos Mosaic, Citra, Ella & Azacca. Es un homenaje en toda regla a Alejandro Valverde, uno de los ciclistas españoles más laureados del siglo XXI. El diseño de la lata es sublime.

Seguimos esperando nuevas cervezas «ciclistas», de hecho lanzamos ideas como una birra homenaje a Laudelino Cubino, Arroyo, Gastón, el canadiense Bauer, nuestro ídolo Fignon, Sean Kelly, o evidentemente Miguel Indurain, Bugno, Chiapucci, el pirata Pantani, o Perico Delgado. Se anima alguna Brewery??
Y tú, conoces alguna cerveza artesana con nombre de ciclista? Pues a qué esperas, escríbenos y será un placer añadirla.
One comment
Lonifasiko
10 enero, 2019 at 12:24 pm
Muy bueno, y muy curioso! Por cierto, ojalá alguien se anime a sacar algún día cervezas con el nombre del gran Claudio Chiappucci, uno de mis ídolos de juventud. Y apostando ya por lo local, no estaría mal ver nombres como los de Mikel Zarrabeitia, Fede Etxabe, Txomin Perurena… y un largo sinfín de ciclistas euskaldunes.
Saludos!